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Soweto, espejo del cambio Imprimir Correu
escrit per Joan Canela i Barrull   
dimarts, 16 febrer de 2010
El township más grande de Sudáfrica, con más de dos millones de habitantes, ya no es el campo de batalla de los años 80, cuando las imágenes de los enfrentamientos diarios entre manifestantes y policías recorrían el mundo. Hoy ha cambiado y la mayoría de sus barrios son lugares apacibles para vivir, cada vez mejor comunicados y con mejores servicios. También se han abierto modernos centros comerciales, un campus universitario, una televisión local y hasta BMW ha instalado un concesionario. La reconstrucción total de los vetustos estadios de sus dos equipos históricos -los Pirates y los Kaizer Chiefs- y su conversión en modernísimas infraestructuras para albergar algunos de los principales partidos del Mundial ilustra perfectamente este cambio.

Hay que tener en cuenta que su fuerza política y simbólica ha convertido Soweto en el “niño mimado” del nuevo régimen y los esfuerzos gubernamentales para mejorar las vidas de sus ciudadanos han sido mayores aquí que en ningún otro sitio.

Pero como en un espejo, también en Soweto se ven las contradicciones de la nueva Sudáfrica, con sus barrios de chabolas de lata y cartón, sus calles sin asfaltar y las largas colas en el Hospital Chris Hani, el más grande del mundo y, seguramente, también uno de los más caóticos.

“Nosotros construimos nuestras chabolas en 1994 [año de la asunción presidencial de Mandela] y nos prometieron que nos harían casas -cuenta Maureen, líder vecinal del “asentamiento informal” de Protea South, en el extremo oeste de Soweto- y aún estamos esperando”. Las dinámicas políticas sociales de los primeros años de democracia se vieron después limitadas por los recortes presupuestarios recomendados por el Banco Mundial. La concejal independiente Zodwa Madiba asegura que “en cierta forma Soweto está sufriendo una regresión, parte de sus clases medias lo han abandonado ahora que ya pueden vivir en los barrios residenciales blancos, e incluso políticos elegidos aquí, en realidad viven fuera”.

Quizás es por esto que hasta aquí hayan llegado las protestas por la falta de servicios básicos, como la violenta batalla que los vecinos del suburbio de Motswaledi libraron hace a penas una semana y que no quedó tan lejos de las que hicieron famoso Soweto.

Publicat a El Periodico

 
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