“Deseo dejar claro que el gobierno ha
tomado la firme decisión de liberar al señor Mandela de forma
incondicional”. Ayer hacía veinte años exactos de Fredereick
Willem De Klerk, presidente de la Sudáfrica del apartheid inauguraba
el curso parlamentario con esta frase, además de anunciar la
legalización inmediata del Congreso Nacional Africano (CNA) y el
resto de organizaciones prohibidas y el inicio de negociaciones
directas con ellas.
El anuncio fue recibido con gritos de
“traidor! Traidor!” por parte de algunos diputados, que
representaban el sentir de buena parte de la población blanca de la
época que consideraba Mandela, nada más y nada menos como “el
capitán de los terroristas”.
La fecha ha sido recordada por todo lo
alto en Sudáfrica, con declaraciones de alto nivel y actos
oficiales. Y no es de extrañar, pues significó el principio del fin
de uno de los regímenes más opresivos del siglo XX, en el que el
racismo estaba institucionalizado, y el comienzo del camino de
Sudáfrica hacia la democracia.
Tony Weaver, presente en aquel momento
como corresponsal de la televisión pública canadiense, recuerda la
sorpresa que causó esta declaración. “Suponíamos que iba a haber
una declaración impactante, pero pensábamos quesería algo más
vago, realmente no imaginábamos que iba a ser de esta magnitud”.
Una sorpresa mayor, si cabe, por ser esta la primera intervención
oficial de De Klerk como presidente, tras la dimisión fulminante de
su predecesor, Pieter Willem Botha, tras sufrir una apoplejía.
Con una economía en declive por las
crecientes sanciones internacionales, un país en permanente estado
de emergencia y tras años de negociaciones secretas con el CNA era
obvio que tarde o temprano el régimen del apartheid debería tomar
una decisión semejante, pero fue necesario que Botha cediera paso a
De Klerk para que este se hiciera efectivo.
“Ahora puede parecer natural, pero
hay que remontarse a hace 20 años para entender el valor de estas
palabras” apunta Weaver. Un reconocimiento que a De Klerk le ha
llegado del propio secretario general del CNA, Gwede Mantashe, quien
ayer, en una declaración oficial, afirmaba que “no tenía muchas
opciones, pero esto no quita que fue un valiente”.
Publicat a El Periodico