MediaMente.biz
 
Menú principal
Inici
Cròniques
Cultura
Internacional
Medi Ambient
Opinió
Sants
Societat
València
Altres
Contactar
Enllaços
Blocs amics
(H) Foto-gràfic
Veni, vidi, raccontai
Por fin en África
Terra d'Escudella
La Terra és Plana
L'esquena del món
Altercat.net
El bloc de l'Arnau Urgell
Al darrera la nevera
Bloc d'encenalls
Mitjans on publiquem
El Periodico
Berria
Directa
Diagonal
El Mundo
Presència
Il Manifesto
La Revista de les Revistes
La Burxa
Jaç
Catalan International View
Capçalera
ONGC
Rebelión
Mundo Negro
El Segre
Viajar (suplement La Vanguardia)
Integral
L'Accent
El Temps
Galatea
Gara
Revista 21
Sostenible
El Ecologista
Talaia
Lletres
El Triangle
Público
Subscripció RSS
Inici
   
200.000 por la independencia Imprimir Correu
escrit per Joan Canela i Barrull   
divendres, 18 desembre de 2009
Emoción. Si se tuviera que resumir la jornada "electoral" de ayer en 167 municipios catalanes habría que decir que fue un día emocionante. Vic, la capital de la comarca de Osona y epicentro de esta oleada de consultas respiraba a mezcla de día histórico y de domingo electoral normal: propaganda electoral por todas las calles, abuelos haciendo cola a primera hora de la mañana, familias aprovechando el paseo dominical para votar... pero con gente emocionándose en el momento de introducir su papeleta en la urna.

Rosa Maria Camps, voluntaria en un colegio de vigatense acumuló anécdotas para un mucho tiempo, desde el señor mayor que aseguraba llevar 73 años esperando este día, hasta el padre que les decía a sus hijos que ellos ya no tendrían que hacerlo pues ya vivirían en un país libre, pasando por el Mosso d'Esquadra de uniforme que votaba a condición que no le hicieran ninguna foto, "sino se me cae el pelo", advertía.

En el centro de coordinación de la consulta en el ámbito comarcal imperaba una disciplina férrea -"Nuestro objetivo es ser capaces de funcionar como un estado" explicaba Eric Herrera, miembro de la organización- pero también mucho nerviosismo, sobre todo cuando empezaron a agotarse las papeletas en el Templo Romano, el colegio más céntrico de la ciudad. "Pero si hemos impreso 90.000", se preguntaba un voluntario sin caer que al poder votar la gente en cualquier colegio era imposible calcular a priori la distribución de las papeletas.

Mientras, en un ambiente de euforia contenida, llegaban noticias de colas en los pueblos, multitudes en los actos convocados para amenizar la jornada y adhesiones inesperadas de alcaldes socialistas o comunidades inmigrantes

Vaso medio lleno o medio vacío

Al final la participación fregó el 30%, con 192.490 votantes de los 702.072 posibles, un 95% de ellos favorables a la independencia. Un resultado que, al quedar por debajo del listón del 40% marcado por Arenys, da un respiro a los autonomistas que, paradójicamente, en sus críticas equiparaban la organización del domingo con la de cualquier otro comicio, reconociendo así las ansias estatistas de Herrera.

Por el otro lado, el alcalde de Arenys de Munt y portavoz de la coordinadora nacional, Carles Mora, describía los resultados de "heroicidad", teniendo en cuenta la precariedad de los medios. Y es que se mire como se mire, es innegable que tiene su mérito arrastrar 200.000 personas -de un total máximo de 700.000- hasta las urnas en una acción sin valor legal y organizada desde la sociedad civil, sin ningún tipo de apoyo institucional y un presupuesto ridículo.

La fuerza que ha tenido la acción se puede medir en las portadas de los periódicos. Así, mientras los rotativos madrileños salían belicosos -El Mundo titulaba "La mascarada de las consultas da alas a los separatistas" y El País "Las consultas independentistas en Cataluña se saldan con una baja participación"- los barceloneses El Periódico y La Vanguardia -nada sospechosos de flirtear con el soberanismo- eran mucho más prudentes. "Ganan todos" titulaba salomónicamente el primero, en referencia a los análisis de defensores y detractores, mientras el segundo abría con un sorprendente "Las consultas catalanas envían una señal cívica". Toda una muestra que en Catalunya la opción independentista ya no es marginalizable o criminalizable.

Pero al margen de las declaraciones habituales de uno y otro bando, ¿cuál era el resultado necesario para dar por buena la acción? Es obvio que el listón de Arenys era difícil de superar en una apuesta cien veces mayor pero dentro del propio hay divergencias sobre si se hubiera podido conseguir más. Así, frente al triunfalismo de Mora, López Tena, coordinador en Osona, lamentaba cierta improvisación en la organización de muchas consultas, asegurando que "con una mayor planificación se podría haber conseguido una participación un 10 o 15 por ciento mayor". Para López Tena las consultas no pueden limitarse a ser una mera acción "de costillada" sino que tienen que tener una "credibilidad total". Una obsesión que supo transmitir en la organización de la consulta en Osona.

Si bien es cierto que la participación ha sido muy desigual, siendo mucho más elevada en los pueblos pequeños -donde en muchos casos superaba los últimos comicios europeos- que en las ciudades, también lo es que el nivel de organización se ha hecho sentir. Así, poblaciones grandes como Vic -con un 41%,- Berga -32- o incluso Sant Cugat -el municipio más poblado donde se votaba, con un 25%- han conseguido participaciones mucho más elevadas que núcleos más pequeños como Constantí -13%,- Roses -10,- o Tàrrega -21. Datos que vendrían a avalar las palabras de López Tena. 

¿Y ahora qué?

Según el guión previsto, los siguientes pasos son las nuevas oleadas de consultas previstas para febrero y abril, donde estas se extenderían a ciudades más grandes -se habla incluso de Barcelona- y a comarcas donde el nacionalismo ha tenido menos peso histórico, e incluso las Baleares y el País Valenciano. Pero ya hay quien habla de quemar etapas y proponer una ILP para forzar al Parlament ha convocar un referéndum a nivel del Principado. Una propuesta que ya fue rechazada en julio por está cámara pero que ahora, según sus promotores, "no podría oponerse".

A este panorama hay que sumar la proximidad de las elecciones autonómicas, previstas para dentro de un año, con lo que se dificulta la acción conjunta de los partidos catalanistas y para las que se anuncian sin parar nuevas candidaturas independentistas.

Publicat a Berria

 
< Anterior   Següent >